Las bolas de acero al carbono se dividen en dos tipos: acero con bajo contenido de carbono y acero con alto contenido de carbono. Sus grados de precisión van desde G100 hasta G1000.
Las bolas de acero con alto contenido de carbono (como AISI1085 y otras) abarcan grados de precisión desde G100 hasta G500. Entre ellas, el modelo de ultraprecisión G100 presenta tolerancias dimensionales extremadamente estrictas y una excelente dureza, lo que las hace adecuadas para cojinetes de motores de vehículos eléctricos, guías lineales de robots, componentes de transmisión automotriz y dispositivos de medición de precisión. Esto permite un bajo nivel de vibración y una larga vida útil durante movimientos precisos a alta velocidad. Las bolas de acero con alto contenido de carbono de precisión media, desde G200 hasta G500, son los productos principales en el sector industrial y se utilizan ampliamente en válvulas hidráulicas, bujes de bicicleta y cojinetes mecánicos estándar, logrando un equilibrio entre rendimiento y rentabilidad.
Las bolas de acero con bajo contenido de carbono corresponden principalmente a los grados de baja precisión G1000-G2000. Presentan tolerancias relativamente amplias y menor dureza, priorizando el control de costes sobre la precisión de la esfericidad. Sus principales aplicaciones incluyen materiales abrasivos para molinos de bolas en minas y cemento, guías para cajones de muebles, perlas para mezclar pintura en aerosol y contrapesos mecánicos. Son adecuadas para rectificado de alto impacto o componentes deslizantes de baja carga y baja frecuencia.
Consejo clave para la selección de materiales: El acero con alto contenido de carbono G100 – G500 es adecuado para componentes giratorios de precisión; el acero con bajo contenido de carbono G1000 – G2000 es adecuado para procesos de rectificado y componentes no críticos.
Fecha de publicación: 16 de julio de 2026









